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Mitos de la sexualidad masculina

Desde que nacemos, tanto el género como la sexualidad se ven influenciados por estereotipos e imaginarios colectivos que, en cierta forma, determinan los roles de hombres y mujeres en sociedad. Estas falsas creencias forman parte de la cultura popular y terminan por convertirse en mitos y tabúes que marcan y reprimen nuestra identidad y nuestro comportamiento sexual. Creer que los hombres siempre tienen deseo sexual o que a todos les gusta y ven pornografía, son algunos de esos mitos que rodean la sexualidad masculina y que analizaremos y aclararemos en el presente artículo.  

Estereotipos en torno al género y la sexualidad

La sexualidad es un fenómeno natural que históricamente se ha relacionado con el género, en cuanto a las actitudes y los comportamientos que debe tomar cada persona, dependiendo si es hombre o mujer. En este sentido, el género es una construcción social y cultural que determina el concepto y los roles esperados de lo femenino y lo masculino. Así, por ejemplo, hemos crecido con la idea de que los hombres tienen ciertas cualidades como la valentía, el carácter dominante, la racionalidad o la fortaleza, entre otras. Por su parte, la figura femenina se relaciona con la dulzura, la fragilidad, el cuidado de los otros, la sumisión, la dependencia o la pasividad. 

Estas ideas constituyen estereotipos de género que además de ser una falsa creencia, limitan y coartan la identidad de las personas. A su vez, estos imaginarios, también han dejado huella en la manera cómo concebimos y vivimos la sexualidad. Es por esto, que resulta pertinente hablar y desmitificar ciertos tabúes que rodean la sexualidad en general y la masculina en este caso. 

Generalidades de la sexualidad masculina

Mitos de la sexualidad masculina

Entre las creencias más difundidas entorno a la sexualidad masculina, se dice que los hombres siempre están dispuestos a tener sexo, que todos o una gran mayoría ve y le gusta la pornografía o que deben eyacular para sentirse satisfechos. Si bien esto puede ser cierto en muchos hombres, no es un imperativo, por lo que generalizar es un error que solo consigue crear presiones y complejos en aquellos hombres que no se identifican con estas expectativas. De igual forma, pensar que el placer sexual depende del tamaño del pene o que si no hay erección es porque no hay atracción son mitos que rodean la sexualidad masculina y que se ven reforzados por la pornografía clásica, la falta de educación sexual y el desconocimiento de la fisiología y la anatomía sexual.

5 Mitos en la sexualidad masculina

Mitos de la sexualidad masculina

Siguiendo lo anterior, analizaremos cinco mitos que rodean la sexualidad masculina:

  1. El tamaño importa: muchos hombres se sienten acomplejados por el tamaño de su pene, lo cual repercute negativamente en su autoestima y disminuye su rendimiento sexual.Sin embargo, está demostrado científicamenteque el tamaño no determina la capacidad de disfrute de la pareja, por esto, más que los centímetros o el grosor del mismo, se debe tener en cuenta la capacidad de conectar con la otra persona, de estar presente en el momento, de conocer su propia anatomía y la de su pareja. 

  2. Si hay erección, hay excitación: la erección no siempre está relacionada con el deseo sexual, de hecho, muchos hombres presentan erecciones al despertarse que no tienen que ver con el deseo sexual sino con estímulos reflejos y respuestas neurovasculares producto del sueño. De igual forma, se debe desmentir la idea de que, si no hay atracción, no hay erección, pues son muchas las causas que pueden interferir en la función eréctil del hombre, así, el estrés o la ansiedad pueden impedir que se concentre y disfrute plenamente del encuentro sexual. 

  3. Los hombres deben eyacular para sentirse satisfechos: la eyaculación y el orgasmo son dos elementos sobrevalorados en la sexualidad pues si bien se vinculan con el clímax del placer, no determinan el grado de satisfacción durante la relación sexual. Tener sexo sin llegar al orgasmo o a la eyaculación ocurre y puede ser una forma de alargar y mantener el estado de excitación y placer que se produce antes de la liberación orgásmica. La excitación o el deseo sexual no son sinónimos de la eyaculación.

  4. La disfunción eréctil solo afecta a las personas mayores: se cree que la disfunción eréctil sólo concierne a los hombres mayores de 50 años; sin embargo, diversos estudios afirman que esta situación afecta principalmente a hombres menores de 30 años y las razones no son físicas, sino psicológicas. El 50% de los hombres menores de 30 años sufren ansiedad durante las relaciones sexuales principalmente por las expectativas que creen, deben cumplir. Cuando un hombre está con una pareja, muchas veces no tiene una erección porque no ha establecido una conexión emocional o de confianza con la otra persona lo cual influye en su función eréctil sin importar su edad.

  5. Los hombres siempre están dispuestos al sexo: no es cierto que los hombres siempre estén dispuestos a tener relaciones sexuales pues existen momentos tanto en hombres como en mujeres, de poco interés sexual o incluso personas que simplemente no les llama la atención por su personalidad. Entre las causas más comunes se encuentran la depresión, la ansiedad, la falta de tiempo, ciertos medicamentos o alteraciones endocrinas que pueden influir en la libido de la persona por lo que es normal no querer tener sexo siempre. 

Gran parte de estos mitos forman parte de creencias sociales heredadas que no cuentan con sustento científico y que se relacionan con estereotipos de género que poco a poco se van desmintiendo. Hablar sobre estos tabúes, informarse, conocerse a sí mismo y expresarse son medidas útiles y prácticas para vivir una sexualidad plena y sin inhibiciones.

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