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Bienestar

Várices: síntomas, causas y tratamientos

Seguro las has visto y te han llamado la atención, ya sea en las piernas tuyas o en las piernas de alguien más, y te has llegado a preguntar: ¿Qué son?, ¿Qué hacen?, ¿Son peligrosas? ¡Pues aquí estamos para responderte todas esas dudas y que aprendas eso que debes saber sobre las várices o venas varicosas!

¿Qué son las venas várices? 

Esas venas hinchadas que aparecen en tus piernas y que pueden ser dolorosas e incómodas, se llaman venas várices, y se dan por la obstrucción de los conductos, ya sea por mala circulación, o por aparición de coágulos que hacen que la sangre se quede retenida o no fluya de manera correcta. 

¿Cuáles son los síntomas? 

Además del tema estético, que por supuesto es muy relevante; las venas várices suelen generar fatiga en las piernas, hinchazón y mucho cansancio. Al haber sangre retenida que no circula de manera correcta, también se puede generar cierta picazón, enrojecimiento de la zona y, en algunos casos, se presentan calambres nocturnos.

Tipos de várices

Aunque en todas se puede presentar de manera diferente y generarnos síntomas súper variados, las várices se podrían clasificar en dos tipos esenciales que debes conocer:

  • Venas superficiales o arañitas: Estas son las venas más pequeñas que suelen tener apariencia de “telarañas” que, más que un tema médico o funcional, llegan a generar incomodidad estética.

  • Várices tronculares o safenas: Estas son las venas con apariencia gruesa, más hinchadas, grandes y molestas. Si no se les brinda un tratamiento adecuado podrían convertirse en úlceras, que son erupciones sobre la piel, es decir, una herida abierta.

¿Y las causas? 

Varices: síntomas, causas y tratamientos

Ahora sí, a lo que vinimos, porque seguro debes estar preguntándote qué fue lo que hiciste para que esas venitas aparecieran en tus piernas, pero, ¡no te preocupes!, no necesariamente es tu culpa, porque hay muchas cosas que están involucradas con las várices:

  • Genética: Quizá el factor más determinante. Las várices son muy hereditarias, por lo que, si tus padres o abuelos las tienen, prepárate para tener algunos cuidados extra, porque eres muy propensa.

  • Malos hábitos: Una mala alimentación, sedentarismo y consumo de sustancias psicoactivas, sin duda influyen en la aparición de las várices, porque hacen que tanto tu circulación como tu metabolismo, se vuelvan más lentos.

  • Edad: Como es natural, el paso de los años va deteriorando el funcionamiento del cuerpo, por eso el corazón puede bombear un poco más suave, tener las paredes venosas más débiles y ser más propensos a sufrir enfermedades cardiacas, por lo que las várices, eventualmente, pueden aparecer.

  • Género: Los cambios hormonales, la menstruación e incluso la menopausia, son factores que hacen a las mujeres mucho más propensas a tener venas varicosas.

  • Malas posturas: Tener las piernas cruzadas o estar de pie por mucho tiempo hace que para la sangre sea mucho más difícil fluir, ya sea porque está retenida por la posición, o porque está jugando en contra de la gravedad.

  • Enfermedades de base: Algunas enfermedades como las enfermedades trombosis crónicas, las circulatorias en general, o la diabetes hacen a las personas más propensas para la aparición de várices.

¡Dile adiós a las várices! 

Claro que, así como hay muchas posibles causas, también hay muchas posibles soluciones, así que, ¡toma nota y dile adiós a las várices!

Cambios en el estilo de vida

Este es el primero y más permanente cambio que debes implementar si quieres despedirte de las várices; es esencial que empieces a realizar actividad física, que te alimentes de manera balanceada y que te hidrates muy bien, porque un conjunto de buenos hábitos te asegura mejor salud cardiovascular, lo que se traduce en venas sanas.

Intervenciones médicas 

Várices: síntomas, causas y tratamientos - TENA

Si quieres un cambio más rápido y aún así efectivo, puedes someterte a una intervención médica; un profesional de la salud te dirá cuál es la más conveniente según tu caso:

  • Terapia láser: A través de una pequeña incisión ingresan un láser a la vena que la cauteriza y la elimina, ejerciendo una función tipo “sello” para que la sangre no fluya más por ahí.

  • Extracción: Este procedimiento se realiza principalmente cuando hay venas tronculares, en las que se extrae la vena por completo.

  • Inyecciones: El profesional inyecta algunas sustancias líquidas al interior de la vena que diluyen su composición y tienden a desaparecer o “difuminarse”; esta práctica se lleva a cabo principalmente con las arañitas o venas pequeñas.

Todos estos procedimientos deben estar dirigidos y supervisados por profesionales de la salud para evitar inconvenientes y asegurarse de que el procedimiento sea exitoso.

Terapia compresiva

Las muy conocidas medias de compresión serán unas excelentes aliadas en este proceso, porque mantendrán apretadas tus piernas y, por ende, ayudarán a que la sangre fluya mejor hacia arriba, haciéndole la contra a la gravedad.

Levanta las piernas

Como lo que necesitamos es que la sangre regrese al corazón, al estar de pie este proceso se dificulta, por eso, elevar las piernas contra la pared es una gran opción. Puedes usar los últimos minutos del día antes de irte a dormir para hacerlo y así disfrutar de un gran descanso y recuperación para las piernas.

Evita las malas posiciones

Mientras puedas, evita sentarte con las piernas cruzadas, esto retendrá la sangre en algún punto y hará que las venas se hinchen y las paredes vasculares se dilaten.

Sigue estos tips y mantén un estilo de vida saludable para que puedas disfrutar de todos los beneficios de una buena salud; recuerda que en TENA Discreet estamos listos para acompañarte en cada paso de tu vida.

Fuentes

https://www.nhlbi.nih.gov/es/salud/varices

https://cuidateplus.marca.com/enfermedades/enfermedades-vasculares-y-del-corazon/varices.html

Dirigido a:

MUJERES

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